¡Pero qué ‘vaina’ de juego se tiraron los Bravos de Atlanta contra los Medias Rojas de Boston! El ambiente en el estadio era una locura cuando Mike Yastrzemski, con un sencillo preciso al jardín izquierdo en la décima entrada, le dio la victoria a los ‘Bravos’ 3-2. Imagínense a Ha-Seong Kim corriendo como un ‘klk’ para anotar esa carrera decisiva. Fue un cierre de película, de esos que te ponen el corazón a mil y demuestran por qué el béisbol es el pasatiempo nacional nuestro.
Este triunfo no es poca cosa, mi gente. Los Bravos, que ya están perfilados como el mejor equipo de las Grandes Ligas, siguen demostrando su ‘tigueraje’ en cada partido. Con esta victoria, suman cinco de los últimos seis juegos y un récord en casa de 15-7, ¡eso está de lo más bien! La consistencia de estos muchachos es ‘bacana’, y cada vez que pisan el terreno, uno sabe que van a ‘meterle mano’ con todo el poder y la estrategia necesaria para llevarse la W.
Por otro lado, a los Medias Rojas la situación se les está poniendo ‘fea’. Han perdido cuatro de sus últimos cinco encuentros y, para colmo, no han podido anotar más de tres carreras en ese período. Tyler Samaniego, el novato que lanzó en la décima, se llevó la derrota, lo que le añade más sal a la herida. Es una racha que los tiene ‘medio enredados’, y necesitan urgentemente un ‘cambio de aire’ para enderezar el barco antes de que sea tarde.
Desde la lomita, el as Spencer Strider tuvo otra salida de calidad, permitiendo solo una carrera en 5 1/3 entradas. Pero lo que no se puede dejar de mencionar es la faena de nuestro ‘hermano’ Sandy León detrás del plato, sacando a dos corredores que intentaron robar base, ¡un ‘crack’ defendiendo! Y Didier Fuentes, que se anotó su tercera victoria (3-0), estuvo impecable en la décima. Raisel Iglesias, el cerrador de los Bravos, también sigue en su ‘vaina’ sin permitir carreras, extendiendo su racha a 13 2/3 entradas esta temporada, ¡ese tipo es un ‘monstruo’!
En el aspecto ofensivo, los ‘palos’ de Drake Baldwin y Michael Harris II fueron claves para mantener a los Bravos en la pelea. El jonrón de Baldwin en la primera entrada, que pasó por encima de la cabeza del jardinero central Ceddanne Rafaela, fue un aviso de lo que venía. Y el cañonazo de 419 pies de Harris que aterrizó en el bullpen, ¡eso es otro nivel! Estos batazos contra el novato Connelly Early le dieron un ‘coro’ especial al inicio del partido, a pesar de que Marcelo Mayer de Boston conectó un jonrón más tarde para empatar la cosa.
Este tipo de victorias en entradas extras, con la adrenalina a tope, son las que construyen el carácter de un equipo campeón. Demuestra que, no importa la adversidad, los Bravos tienen la gallardía para cerrar el juego y llevarse la gloria. La afición dominicana, amante del buen béisbol, seguro que disfrutó de este ‘tremendo’ partido, lleno de emociones y jugadas que nos hacen vibrar. ¡Qué ‘jevi’ es ver a estos equipos darlo todo en el terreno!
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