¡Ay, mi gente! La política dominicana nunca deja de sorprendernos con sus ‘coros’ y ahora le tocó el turno a Las Charcas, en Azua. Nelson Núñez, el presidente de Fedomu y alcalde de Samaná, ha puesto el grito en el cielo denunciando un intento ‘raro’ de despojar de su puesto al recién electo alcalde de ese municipio, Brennis Jonathan Fontañéz Martínez. A Fedomu, que es la Federación Dominicana de Municipios, le ha tocado salir al frente para defender la institucionalidad y la voluntad popular que la gente expresó en las urnas. Es una ‘vaina’ delicada que podría sentar un mal precedente si no se le pone freno de una vez.
Según la denuncia que soltó Núñez, el pasado 15 de mayo, la vicealcaldesa Rocío Elizabeth Sánchez Agramonte, junto a los regidores Stiven Abel Báez Terrero, Kelvin Alberto Soler González y Yorbin José Sánchez Guillén, intentaron ‘montar un show’ y destituir al ‘Alcalde de Las Charcas’, Fontañéz Martínez. Supuestamente, esto se basó en un acuerdo de aposento, una práctica que Fedomu califica de ilegal y que atenta directamente contra lo que manda nuestra Constitución, la Ley General de Régimen Electoral 20-23 y la Ley General de Municipios 176-07. ¡Así no es el ‘tigueraje’, mi hermano!
La cosa se puso más ‘jevi’ durante una sesión del Concejo de Regidores el viernes, donde estos ediles, según la denuncia, juramentaron a la vicealcaldesa como nueva alcaldesa. ¡Pero, ¿qué es esto?! Una acción así no solo ignora la legalidad, sino que le da una bofetada a la decisión de los munícipes de Las Charcas. La elección del pueblo es sagrada, y no se puede venir a cambiar el juego después de que ya se pitaron los resultados. Fedomu, como defensor de nuestros gobiernos locales, tiene que velar por que se respeten los procesos democráticos, que son la base de nuestra vida republicana. Es un compromiso con la estabilidad y la gobernabilidad en cada rincón de nuestra patria.
Es importante recordar que la Ley General de Municipios 176-07 es bien clara con este tema. La sustitución de un alcalde por un vicealcalde solo procede en casos muy específicos: renuncia formal, fallecimiento o inhabilitación legal del titular. No hay cabida para ‘acuerdos de aposento’ o pactos secretos que busquen manipular la voluntad popular después de las elecciones. Estos son mecanismos para asegurar la continuidad institucional en situaciones de fuerza mayor, no para revocar elecciones a conveniencia de un grupito. Fedomu está en lo correcto al señalar que tales ‘compromisos previos de renuncia’ carecen de validez y reconocimiento constitucional, pues alteran la esencia del sufragio.
Esta situación en Las Charcas no es un hecho aislado; es un espejo de las tensiones políticas que a veces se dan a nivel municipal, donde los intereses pueden chocar con la institucionalidad. La postura de Fedomu es clave para sentar un precedente claro: la autonomía municipal y el respeto por el voto son intocables. Mandar un mensaje contundente ahora significa fortalecer nuestra democracia local y evitar que se repitan estas ‘cherchas’ que solo generan inestabilidad y desconfianza en la ciudadanía. Nuestros alcaldes, que son la cara más cercana del gobierno para el pueblo, deben poder ejercer su mandato con la garantía de que la ley los respalda.
En definitiva, esta ‘vaina’ de Las Charcas nos recuerda que, aunque el ‘tigueraje’ político siempre ande buscando la vuelta, la ley y la voluntad del pueblo están por encima de cualquier otra cosa. Fedomu está haciendo su trabajo al denunciar esta situación y exigir que se respete la decisión de los electores. La estabilidad de los municipios es fundamental para el desarrollo del país, y este tipo de acciones solo vienen a echarle agua al sancocho. ¡Esperemos que esta situación se resuelva pronto y se imponga la cordura y el respeto a la ley, ‘klk’!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




