¡Pero qué clase de ‘vaina’ fue esa! Los Mets de Nueva York le dieron tremenda sorpresa a sus vecinos los Yankees este domingo, cerrando la Serie del Metro con una victoria que dejó a más de uno con la boca abierta. Tyrone Taylor, ese muchacho no juega con eso, se mandó un jonrón de tres carreras en la novena entrada contra el cerrador All-Star David Bednar, empatando el partido cuando ya todo parecía perdido. Luego, el novato Carson Benge puso la cereza al pastel con un rodado que definió el juego en la décima, dejando el marcador 7-6 en el Citi Field.
Esta no fue una victoria cualquiera, mi gente. Es que los Mets tenían un récord de 91 juegos perdidos de forma consecutiva cuando se iban perdiendo después de ocho entradas. ¡Diga usted! Esa ‘maldición’ se rompió gracias a un ‘palo’ que tuvo el ADN de una remontada épica. Esto demuestra que en el béisbol no hay nada escrito y que la fe mueve montañas, o en este caso, carreras. Para un equipo que busca enderezar el rumbo, este triunfo contra un rival de patio tan fuerte es un respiro y un subidón de moral que no tiene precio.
El ‘tigueraje’ de los Mets se vio en cada jugada, especialmente en esa décima entrada. A.J. Ewing sacrificando al corredor automático Marcus Semien a tercera base, con los Yankees trayendo hasta cinco hombres al cuadro para buscar el out. Y entonces, Luis Torrens recibe un pelotazo, preparando el escenario para Benge. El batazo de Benge, que dio dos botes, una ‘chercha’ de jugada donde el campocorto Anthony Volpe choca con el jardinero y Semien se desliza por el plato sin que nadie le lance la bola. Eso fue pura picardía, una jugada que hay que verla para creerla, que demostró que el béisbol, a veces, es un arte de la casualidad y la viveza.
Mientras tanto, del lado de los Yankees, la cosa está un poco ‘apreta’. Venían de un viaje de gira donde solo pudieron ganar dos de nueve partidos. Este ‘descalabro’ contra los Mets, un equipo que ha tenido sus altas y bajas esta temporada, es un golpe duro para el ánimo del Bronx. Los Mulos del Bronx habían construido una ventaja de 6-3, con Volpe conectando un sencillo de dos carreras y recibiendo base por bolas con las bases llenas, pero no pudieron aguantar la presión. Se ve que las cosas no están ‘tan de lo más bien’ en esta racha.
Este partido es un claro ejemplo de la montaña rusa que puede ser el béisbol. Freddy Peralta, lanzador abridor de los Yankees, igualó su récord personal con seis bases por bolas, incluyendo tres al peligroso Cody Bellinger. Esas bases por bolas, combinadas con errores en el fildeo como el de Bo Bichette que permitió otra carrera o el del propio Benge un día antes, demuestran cómo detalles pequeños se convierten en ‘vainas’ grandes y decisivas. Los Mets han mejorado su récord a 10-5 en mayo, mostrando una cara diferente, como si la primavera les sentara ‘bacano’ para prender los motores.
Al final del día, esta Serie del Metro es más que solo tres juegos; es un ‘coro’ completo, una rivalidad que divide la ciudad y pone a los fanáticos ‘de una vez’ a debatir. Ver a los Mets remontar así, es un ‘palazo’ para sus seguidores y una confirmación de que este equipo tiene garra cuando menos te lo esperas. Si la cosa sigue así, la próxima vez que se vean las caras, la ‘candela’ va a ser aún mayor. ¡Klk con ese juego, mi gente!
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




