¡Atención, mi gente! La frontera dominico-haitiana, esa ‘candela’ de siempre, vuelve a ser noticia con una nueva movida del Ejército de República Dominicana. En Dajabón, una de las provincias más activas en cuanto a los movimientos migratorios, nuestras tropas le cayeron ‘atrá’ a un grupo que se dedicaba al tráfico ilegal de personas. Detuvieron a 26 nacionales haitianos que andaban sin papeles y a un dominicano que, según las autoridades, les servía de guía o transportista. Esta vaina no es nueva, pero cada vez se ponen más creativos los que se lucran de esta situación.
Estos operativos, que se están volviendo más frecuentes y rigurosos, tuvieron lugar en Loma de Cabrera y sus alrededores, demostrando que el Ejército está ‘en la de ellos’ y no va a aflojar. Dajabón, como punto neurálgico, es un cruce constante para muchos que buscan una vida mejor o simplemente intentan cruzar la raya. La presión migratoria es un tema que tenemos siempre ahí, un ‘klk’ que nos ocupa a nivel nacional. La presencia militar reforzada es una medida necesaria para mantener el orden y la soberanía, aunque para algunos sea un dolor de cabeza, es un asunto de seguridad nacional, mi hermano.
El informe detalla que en un primer ‘brechazo’, doce haitianos, todos hombres, fueron interceptados en la comunidad La Hoya. Posteriormente, en otro despliegue, cayeron otros catorce haitianos —trece hombres y una mujer— junto a un dominicano identificado como Daniel Estevez Rodríguez. Este tigueraje utilizaba motocicletas para el transporte, una práctica común que les permite moverse con más agilidad por los caminos vecinales. Aquí se ve claro que hay criollos metidos en este guiso, haciendo de ‘mulas’ y aprovechándose de la necesidad ajena, una ‘vaina’ que hay que cortar de raíz.
La situación en la frontera no es un simple chiste; representa un desafío constante para la seguridad y la economía del país. El gobierno dominicano, a través de sus instituciones armadas, está comprometido con la regulación migratoria y la lucha contra el crimen organizado transnacional. Cada detención, cada operativo de interdicción, es un paso más en la consolidación de una frontera más segura y controlada, evitando que el ‘desorden’ se nos vaya de las manos. Esto es una chercha seria, que exige mano firme y recursos, porque la ‘guachafita’ del tráfico ilegal no descansa.
Estos esfuerzos constantes del Ejército no solo buscan frenar el flujo de indocumentados, sino también desmantelar las redes que operan detrás de este negocio. Las autoridades saben que estos ‘coros’ de tráfico son complejos y que involucran a gente de ambos lados de la isla. Es un trabajo de nunca acabar, pero con la determinación que se ve, estamos ‘de lo más bien’ en el camino de asegurar nuestras fronteras. Es un asunto de responsabilidad y de proteger lo nuestro, ‘asegún’ se lo han propuesto nuestras autoridades.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




