La República Dominicana está de plácemes con la promulgación de la Ley 25-26, que da vida al sistema Alerta RD. La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, lo ha puesto claro: esta vaina es un paso crucial para que el Estado refuerce su capacidad de respuesta ante esas situaciones tan duras de personas desaparecidas. Por fin tenemos un mecanismo que busca proteger vidas de una manera más organizada y efectiva, dejando atrás la improvisación que a veces nos caracterizaba. Es un alivio saber que las autoridades se han puesto las pilas con un tema tan delicado.
Este logro no fue de la noche a la mañana, klk. Raful destacó que la nueva legislación es fruto de un trabajo técnico y interinstitucional que se dio en un coro por varios meses. Ella misma encabezó la mesa de coordinación para diseñar un protocolo de activación que esté de lo más bien, asegurando que los mecanismos sean claros, eficientes y que la vaina funcione de una vez cuando se necesite. Lo más bacano es que ahora la activación de una alerta, sea presencial o por teléfono, debe realizarse de forma conjunta entre la Policía Nacional y el Ministerio Público en un plazo no mayor de 24 horas. ¡Esa es la chercha que hacía falta!
El sistema Alerta RD trae consigo herramientas especializadas que son un viaje de importantes. No es solo una alerta general; incorpora la crucial Alerta Amber, destinada a la búsqueda inmediata de nuestros niños, niñas y adolescentes, y la Alerta Rosa, pensada para casos de mujeres en condición de vulnerabilidad o riesgo. Esto es un avance jevi, pues reconoce las particularidades y los peligros que enfrentan estos grupos, permitiendo una acción más focalizada y rápida, lo que es vital en un país como el nuestro donde, lamentablemente, estos casos nos han dolido el alma en más de una ocasión.
Además de las alertas específicas, el protocolo incluye el Mecanismo de Búsqueda Urgente (MBU), una unidad operativa de la Policía Nacional que es el verdadero tigueraje detrás de la coordinación. El MBU se encarga de activar de manera inmediata a las divisiones especializadas del Estado que deban intervenir en cada caso. Esta estructura de respuesta articula la participación de unas 30 instituciones públicas con competencias específicas en búsqueda y localización, lo que garantiza que no haya una sola entidad trabajando por su lado, sino un equipo completo y coordinado, asegurando que se pongan todos los recursos disponibles para encontrar a los nuestros.
La Ley 25-26 no se queda ahí, también crea el Consejo Nacional para la Búsqueda de Personas Desaparecidas. Este organismo, adscrito al Ministerio de Interior y Policía y presidido por su titular, tiene la función de orientar estratégicamente la implementación y el desarrollo del sistema. Este consejo, de carácter consultivo, integra a representantes de instituciones tan importantes como la Procuraduría General, el Ministerio de Defensa, el 9-1-1, CONANI, CONAPE y CONADIS, entre otros. Esta amplia representación asegura que la toma de decisiones sea integral y que el sistema evolucione de manera constante, adaptándose a las necesidades de la población y fortaleciendo cada día más su funcionamiento.
Antes de este sistema, la angustia de una desaparición era aún mayor por la falta de un protocolo estandarizado y ágil. Las familias se sentían, muchas veces, navegando en un mar de incertidumbre sin una guía clara. Con Alerta RD, se busca poner fin a esa desorganización y ofrecer una respuesta estatal coherente y solidaria. Es una inversión en la paz y la seguridad de la gente, demostrando que el gobierno está comprometido con la protección de todos los dominicanos y que nadie debe desaparecer sin que el país entero se active en su búsqueda. Esta iniciativa es, sin duda, un paso gigante hacia un país más justo y humano.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



