El ‘tigueraje’ dominicano está de lo más activo, ¡y de una vez! El Gobierno ha metido la mano en Constanza, montando un laboratorio ‘jevi’ para fortalecer la producción de semillas de papa de calidad en el patio. La meta, según la noticia, es clara: reducir esa dependencia de la importación de material genético que nos sale un viaje de caro, buscando darle un empuje a la competitividad de nuestra industria. El Centro de Investigación de Cultivo de Tejido de Papa, administrado por el Instituto Dominicano de Investigaciones Agropecuarias y Forestales (IDIAF), es el eje central de esta iniciativa.
Eladio Armaud Santana, director de ese instituto de investigación, ha dejado bien claro que con este proyecto, la calidad de la producción de papa en el país va a subir como la espuma. Y es que la ‘vaina’ es seria: la República Dominicana, ‘asegún’ los datos del reporte, ha estado importando un promedio de 11,511 quintales de papa fresca o refrigerada y, agárrate, ¡alrededor de 91,557 quintales de semillas! Esto nos ha costado unos US$3 millones en los últimos años, un dinero que bien podría quedarse aquí.
Ante esa realidad, el objetivo principal del gobierno es ir bajando poco a poco esa importación de semillas hasta que podamos producir toda la demanda nacional. Y no solo eso, también quieren que aumente la producción comercial de este tubérculo tan esencial para satisfacer lo que consume la gente del país. La idea es que la plata se quede aquí, circulando entre nuestros productores, en vez de irse fuera, sin interferir en la comercialización ya establecida.
Este tremendo esfuerzo para la producción de material de siembra y el aumento de la producción de papa no está solo, ¡qué va! Cuenta con un apoyo ‘bacano’ de la República de Corea del Sur. Para esta cooperación, se destinaron más de 300 mil dólares, invirtiéndose en investigación agrícola, transferencia tecnológica, fortalecimiento institucional, capacitación de nuestra gente, y construcción de infraestructuras especializadas. Es un plan bien ‘chulo’ para el agro.
Gracias a esta cooperación internacional, ya se han visto resultados que nos ponen contentos. Se ha logrado establecer un sistema nacional para la producción de semilla de papa libre de virus, lo cual es un ‘palo’. Además, se han entregado más de 324 toneladas de semilla de alta calidad a nuestros agricultores dominicanos, fortaleciendo el suministro. Esta misma cooperación también ha impulsado tecnologías para el arroz, la agricultura protegida, hidropónicos y mejora genética, demostrando un impacto amplio en el sector.
Al final del día, tener un sistema de producción estable que nos garantice un suministro de semilla de alta calidad es la clave para la soberanía alimentaria y la economía local. Según la noticia, esta iniciativa va a fortalecer la competitividad de la industria de la papa dominicana, asegurando que tengamos un producto más nuestro y que nuestros productores estén cada día más fuertes en el mercado. ¡Eso sí es progresar de verdad!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



