En un giro que tiene a medio país con la respiración contenida, la Corte de Apelación de Puerto Plata está lista para desvelar, este martes, su veredicto sobre las apelaciones en el sonado caso que envuelve al pelotero Wander Franco. Este ‘coro’ legal, como le decimos aquí, se centra en la sentencia que lo declaró culpable de abuso sexual y psicológico contra una adolescente, pero, de una vez, le concedió el polémico perdón judicial.
El Ministerio Público, en su rol de guardián de la ley, no se ha quedado tranquilo y ha solicitado al tribunal de alzada una revocación parcial de aquel perdón. La entidad busca que a Wander Franco se le imponga una condena de cinco años de prisión, argumentando que el beneficio otorgado es desproporcionado ante la gravedad de los hechos comprobados. Para ellos, es una cuestión de justicia, y no una vaina de relajo, que se haga valer la ley.
Por otro lado, la defensa del reconocido jugador de béisbol ha salido al ruedo con sus propios argumentos, pidiendo revisar la sentencia. Sus abogados cuestionan la valoración de las pruebas realizada por el Tribunal Colegiado en el segundo juicio, que fue la base de la decisión. Alegan que la sentencia recurrida reproduce más de quince párrafos de motivaciones de una decisión anterior que ya había sido anulada, lo que, según ellos, vicia el proceso al no haber una valoración independiente de los elementos probatorios, algo que es fundamental en nuestro sistema judicial.
La representación legal de Martha Vanessa Chevalier, madre de la adolescente y también condenada a diez años de prisión, no se queda atrás. Su defensa ha solicitado revocar su sentencia, apuntando a supuestas violaciones procesales que, asegún ellos, deben ser examinadas a fondo por la Corte de Apelación. Además, cuestionaron aspectos de la imputación relacionados con la comercialización y explotación sexual, aduciendo que estaban vinculados al proceso de Franco y que los cambios en los cargos contra el pelotero debieron haber impulsado una revisión de los suyos.
El perdón judicial, una figura que permite al sistema legal eximir de pena bajo ciertas condiciones específicas, a menudo es objeto de intenso debate público, especialmente cuando se aplica en casos de delitos graves como el abuso sexual. Su aplicación en el caso de Wander Franco ha generado una discusión profunda sobre la equidad, la protección de víctimas y la responsabilidad legal de figuras públicas en la República Dominicana, donde la sociedad demanda con más fuerza la aplicación de la justicia sin miramientos.
Este caso no es solo un proceso legal; es un reflejo de la atención mediática y social que se genera cuando figuras de alto perfil, especialmente del deporte que tanto nos apasiona, se ven envueltas en situaciones delicadas. La expectativa es grande, y el desenlace de esta ‘vaina’ judicial podría sentar un precedente importante en cómo se manejan estas situaciones en el futuro, reafirmando la importancia de la transparencia y la rigurosidad en los procesos judiciales. El país entero está pendiente de lo que se decida este martes.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




