El ambiente se ha puesto ‘caliente’ en el país por el constante relajo con las facturas de luz. La indignación está a ‘cien’, y es que cada mes, a los usuarios les llega una ‘guagua’ de factura que les hace explotar la cabeza. Estas alzas preocupan a todo el mundo, con montos que, según la noticia, superan el 100% de lo que se pagaba antes, sin que nadie dé una explicación convincente.
Si te das una vuelta por las oficinas de las Empresas Distribuidoras de Electricidad, la vaina está ‘full’. Hay un ‘coro’ de gente, un ‘viaje’ de clientes que, con el recibo en mano, van a cuestionar esos montos que parecen de otro mundo. Asegún el reporte, la gente se queja de que sus hábitos no han cambiado, pero el pago sigue ‘pa’rriba’, convirtiéndose en un ‘mochón’ para la economía familiar.
La situación es tan ‘complicá’ que hasta el proceso de reclamo es un dolor de cabeza. Según lo que explican los usuarios consultados, tienes que soltar un avance de más del 50% de lo que reclamas mientras investigan tu caso. ¡’Qué vaina’! Eso es un abuso, especialmente cuando uno está seguro de que la factura está ‘mal hecha’. Y ni hablar de cuando van los técnicos a chequear los contadores; dicen que casi nunca dan la razón, y uno termina pagando el monto completito.
Y como si fuera poco, el Programa de Protección al Consumidor de Electricidad (Protecom) tampoco da mucha confianza. Los usuarios se ‘quejan’ de que no les están defendiendo bien, ‘asegún’ la noticia. Esta entidad, según el reporte, tenía registros de unos 41,327 casos de reclamos entre julio y septiembre. Y lo que es más fuerte aún, de enero a septiembre, la Superintendencia de Electricidad informa que más de 50 mil casos de reclamos resultaron ‘improcedentes’. ¡’Pa’qué te digo’!
Un ejemplo claro de esta situación lo vive Mildre González, a quien, según la noticia, le empezó a llegar una factura de RD$20,000 mensuales en una casa donde solo va a dormir. Al mes siguiente, el monto se le disparó a RD$30,000. ¡’Un disparate’! Con eso, Mildre, según el reporte, ya acumula una deuda de más de RD$100,000, y no sabe ni ‘klk’ va a hacer para saldarla. Su caso es el reflejo de la angustia que vive mucha gente.
Mártires Méndez, otro afectado, vio su factura saltar de RD$1,500 a entre RD$2,700 y RD$5,000. Al principio, pensó que quizás era el calor ‘dando duro’, pero el último recibo le llegó por RD$7,500. ¡’Ay, mi madre’! Estos testimonios, según el reporte, no son solo de Santo Domingo Norte, sino que se repiten ‘en un viaje de sitios’ por todo el país, demostrando que este ‘klk’ de la luz nos tiene a todos con la soga al cuello.
Para colmo de males, aparte de las facturas ‘por las nubes’, la gente tiene que ‘bregar’ con apagones que duran ‘un pie de tiempo’. Y uno pensaría que, si no hay luz, la factura baja, ¿verdad? ¡Pues no! A los clientes les sigue llegando el monto completo, lo que le mete más ‘leña al fuego’ al descontento generalizado. Es como si el servicio fuera deficiente, pero el cobro, ‘ese sí que no falla’.
En medio de este ‘despelote’, los usuarios siguen esperando respuestas y soluciones. Exigen explicaciones claras sobre por qué los precios están ‘disparados’ y mecanismos que les permitan reclamar sus derechos de forma justa y efectiva. La gente ya está cansada de esta ‘vaina’, y lo que quieren es que se ponga orden en el sector eléctrico.
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