¡Atención, dominicanos y dominicanas! El presidente Luis Abinader ha soltado una noticia que tiene a todo el mundo hablando: se proyecta que nuestro país podría cerrar este año con una tasa de pobreza rondando el 14%. ¡Eso es un palo! Y por si fuera poco, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha dado un espaldarazo a República Dominicana, reconociendo los significativos avances que hemos tenido en la lucha contra el hambre. Esto, sin duda, representa un logro social de los que calientan el alma del patio.
De acuerdo con el reporte, esta proyección marca una disminución considerable si comparamos con el 26% de pobreza que teníamos en 2019, y el 17% registrado el año pasado. Si se concreta esa meta del 14% al concluir el 2026, estaríamos hablando de una reducción de doce puntos porcentuales en siete años. Es una vaina que nos llena de orgullo y demuestra que, como dice el propio presidente, no es solo crecer económicamente, sino que ese crecimiento le llegue al tigueraje.
Los avances, según explicó el mandatario durante una entrevista reciente con la periodista Ghida Fakhry, son fruto de una combinación estratégica: por un lado, un crecimiento económico robusto, y por el otro, una expansión sin precedentes de los programas de protección social. El Gobierno, asegura la noticia, ha duplicado la asistencia a los sectores más vulnerables, lo que significa que más de 1.4 millones de familias están recibiendo transferencias monetarias directas. ¡Eso es un viaje de gente que está sintiendo el empuje!
Pero la cosa no se queda ahí. Los comedores económicos, esa iniciativa tan importante para la gente de escasos recursos, han tenido un crecimiento de película, pasando de 32 a 134 establecimientos a nivel nacional. Imagínense el impacto que tiene eso en el día a día de tantas familias, asegurándoles un plato de comida. A esto se le suma un 20% más de alimentación para nuestros estudiantes. ¡Así sí se rompe el círculo del subdesarrollo y se empieza a construir un desarrollo social más sostenible, mi gente!
Sin embargo, el presidente Abinader fue claro al reconocer que la batalla no está ganada del todo. Aunque los indicadores internacionales reflejan una mejoría general, aún hay familias pasando sus apuros para satisfacer necesidades básicas. Por eso, el próximo escalón es enfocarse en la calidad nutricional. No es solo llevar comida a la mesa, sino que esa comida sea de verdad nutritiva, que nos ayude a criar chamacos más sanos y fuertes. ¡Ese es el siguiente reto, una meta bien chula!
Todos estos logros sociales se sustentan en una economía que, según el reporte, ha crecido un 4.5% este año, colocándonos entre las economías de mayor expansión en América Latina. Con más de 5,000 millones de dólares anuales en inversión extranjera y una economía diversificada, la República Dominicana está mostrando los colmillos. Mantener este crecimiento y asegurar que sus beneficios sigan llegando a todos los hogares es la clave para la sostenibilidad de estos avances. ¡Esa es la visión, klk!
El reconocimiento de la FAO es una medalla bien merecida, pero no significa que podamos bajar la guardia. Es un impulso para seguir fajados, trabajando para que cada dominicano tenga una vida digna y próspera. La chercha es seguir pa’lante, con la fe de que podemos construir un país cada vez más justo y equitativo para todos.
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