El Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) ha puesto el grito al cielo, ¡y con razón, klk! Manifiestan una tremenda preocupación por el proyecto que busca modificar la Ley de Residuos Sólidos (Ley 225-20), esa vaina tan importante para nuestro país. Asegún ellos, el Congreso está tramitando esta propuesta con un ‘procedimiento de urgencia’ que le quita el chance a un análisis técnico profundo y a que los sectores involucrados se pronuncien como debe ser. ¿Pero cómo e’ la cosa? ¡Una ley de esta magnitud no se puede aprobar así de relajo!
Para el Conep, la cosa está clara: respaldan un sistema moderno y sostenible para manejar la basura, que es un dolor de cabeza en este patio, ¡un viaje de años con ese problema! Pero entienden que una reforma así, que tiene un impacto gigante en el medio ambiente y la economía, necesita su tiempo, su buen coro de expertos y de la gente que vive el día a día con esto. No podemos estar improvisando ni aprobando leyes a la carrera, porque después la vaina nos explota en las manos.
Una de las ‘vueltas’ que más les preocupa es que el proyecto carga a las empresas con un viaje de nuevas obligaciones económicas. Imagínense, estos ya están asumiendo los costos de disponer de sus residuos y hace poco les metieron un aumento en la tasa del Impuesto sobre la Renta. Ahora, ¿más impuestos o cargas regulatorias? Asegún el Conep, esto no es justo y podría poner en jaque la competitividad de la República Dominicana, espantando la inversión que tanto necesitamos. ¡No está para nada ‘chulo’!
Además, la entidad insiste en que las políticas públicas hay que mirarlas con lupa, analizando su impacto acumulado. No podemos ver cada medida de forma aislada, ¡eso no es ser ‘bacano’ en la gestión! Si se concentran un montón de obligaciones en el sector productivo de una vez, se corre el riesgo de que el clima de inversión se ponga ‘jevi’ y no en el buen sentido, afectando la estabilidad y el crecimiento económico que tanto nos ha costado conseguir.
También expresaron inquietud por la gobernanza del Fideicomiso para la Gestión Integral de los Residuos Sólidos. Asegún ellos, hay un desequilibrio claro en quién toma las decisiones. Y eso, mi gente, no le da confianza a nadie. La estabilidad y la previsibilidad de las reglas del juego son clave para que los inversionistas se sientan seguros y quieran poner su chelito aquí. Sin esa seguridad jurídica, ¿quién va a querer arriesgarse en este ‘tigueraje’ legal?
Por eso, el Conep le está haciendo un llamado directo al Congreso Nacional para que se pongan las pilas y garanticen un proceso legislativo participativo y transparente. Es un ‘juego de pelota’ donde todos tienen que tener voz. Recordaron que las mejores leyes no son las que salen más rápido, sino las que se cocinan con diálogo, evidencia técnica y un buen ‘coro’ de ideas. Así es que se fortalece la sostenibilidad ambiental, la seguridad jurídica y el desarrollo de nuestro país. ¡Así es que se hace la vaina de verdad!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



