¡Klk, gente! Aquí en el patio, la vaina se puso media complicada con las lluvias, y es que nuestra siempre diligente Cruz Roja Dominicana está ‘bregando’ de una vez con las fuertes inundaciones que azotan la zona norte del país. Desde que la situación comenzó a coger calor, han desplegado sus equipos de intervención rápida, voluntarios y personal técnico, mostrando el compromiso inquebrantable de echar la mano a las comunidades más afectadas en provincias como Puerto Plata, Santiago Rodríguez, Espaillat, María Trinidad Sánchez, Duarte y El Seibo. La Cruz Roja, como siempre, en el frente de batalla, demostrando que en momentos de crisis somos un solo coro.
No es un secreto para nadie que la zona norte de la República Dominicana, por su geografía montañosa y la cantidad de ríos y cañadas, es propensa a este tipo de fenómenos. El río Camú, por ejemplo, en Montellano, Puerto Plata, ya ha provocado evacuaciones preventivas en sectores como Los Ciruelos, El Samán y Villa Melesia. Estos equipos no solo evacúan, sino que también ofrecen acompañamiento comunitario, lo que es vital para que nuestra gente no se sienta sola en medio del ‘mangue’. Es un trabajo bacano que va más allá de lo básico, buscando siempre la integridad y el bienestar de cada ciudadano.
La coordinación es clave en estos ‘coros’ de emergencia. La Cruz Roja Dominicana está trabajando mano a mano con el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) y todas las instituciones que integran el Comité de Prevención, Mitigación y Respuesta. Esta sinergia es lo que nos permite responder de manera efectiva y evitar males mayores. El tigueraje de la prevención es escuchar las alertas, no coger el quille por tener que moverse, porque al final, la vida es lo más chulo que tenemos.
El COE, como saben, mantiene un viaje de provincias en alerta por una vaguada asociada a un sistema frontal. Cuando dicen ‘alerta roja’, es que la vaina está de verdad peligrosa en Montecristi, Valverde y Santiago Rodríguez; ahí no hay espacio para la chercha, hay que tomarlo en serio. Las alertas amarillas y verdes, aunque parezcan menos graves, también son importantes y nos llaman a mantenernos atentos, sobre todo a la gente que vive cerca de ríos y arroyos, que no se dejen llevar de cruzar corrientes crecidas, ¡eso es buscarse un problema de la buena!
Es fundamental que como pueblo, sigamos las recomendaciones de las autoridades. Evitar cruzar esos badenes con agua o intentar pasar por zonas inundadas no es un acto de valentía, es una irresponsabilidad. La seguridad de cada dominicano es prioridad, y el esfuerzo conjunto entre las instituciones de rescate y la población consciente es lo que nos sacará de este brete. Siempre hemos demostrado que somos un pueblo resiliente, y esta no será la excepción.
Esta situación nos recuerda la importancia de estar preparados y de apoyar a organizaciones como la Cruz Roja, que siempre están ahí, sin importar el día ni la hora, con sus voluntarios ‘echando la mano’ a los que más lo necesitan. Su labor es invaluable para que el país pueda ‘bregar’ con estas eventualidades climáticas que cada vez son más frecuentes y que, a veces, nos ponen a prueba de una manera dura.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



