¡Pero mira qué ‘vaina’ más ‘bacana’ se nos ha armao aquí en la República Dominicana! La Segunda Cumbre Mundial de la Voz, un evento que nos tiene a todos con la oreja para’ y el espíritu encendido, ha arrancado de lo más bien en la capital. Con la imponente Sala La Dramática del Palacio de Bellas Artes como escenario de lujo, esta Cumbre Mundial de la Voz se inauguró en el marco del décimo aniversario de la Agencia de Prensa Mundial (APM) y la Semana Mundial de la Voz. Aquello estaba repleto de comunicadores, profesionales del micrófono, expertos en medios y un ‘coro’ de gente del ámbito académico y cultural, todos listos para sacarle el jugo a esta jornada.
Este evento es un verdadero palo, mi gente. No es solo un simple ‘juntadera’, sino el inicio de una profunda reflexión, formación y concienciación sobre el poder ‘jevi’ que tiene nuestra voz. En nuestra cultura dominicana, la voz es más que un sonido; es el vehículo de nuestra ‘chercha’, de nuestras historias, de ese ‘tigueraje’ único al hablar. Esta cumbre busca recordarnos la importancia de esta herramienta humana, no solo en el impacto social y educativo, sino también en el comunicacional de estos tiempos modernos, donde cada palabra cuenta y tiene un alcance que ni nos imaginamos.
La ‘movida’ no se quedó solo en Bellas Artes, ‘asegún’ nos enteramos. Las actividades siguieron este pasado sábado en la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), desde tempranito hasta la hora del sancocho. Allí, con conferencias de altura, paneles de expertos y espacios para que todo el mundo pudiera ‘intercambiar ideas de una vez’, se siguió fortaleciendo el mensaje. La idea principal es que la voz no sea solo un instrumento técnico, sino un verdadero canal de transformación y de responsabilidad social en la comunicación contemporánea, ¡un ‘viaje’ de verdad!
Es que el poder de la voz va mucho más allá de lo que a veces percibimos. En un país como el nuestro, donde la oralidad es fundamental para transmitir nuestra cultura, tradiciones y hasta nuestros chismes, un evento como este es crucial. Nos ayuda a entender cómo podemos usar nuestra voz para construir, para educar y para levantar a nuestra gente, en vez de usarla para la ‘vaina’ sin sentido. Es un llamado a la acción para todos los que vivimos del habla, desde el locutor de radio hasta el ‘influencer’ de redes sociales, para que entiendan la magnitud de su herramienta y el impacto que pueden generar en el barrio y más allá.
Esta segunda edición de la cumbre solidifica la posición de la República Dominicana como un punto de encuentro importante para discusiones de calado internacional. Es ‘chulo’ ver cómo nuestro país se convierte en anfitrión de debates tan relevantes para el futuro de la comunicación global. Este tipo de encuentros nos empuja a estar a la vanguardia, a innovar y a entender que la forma en que hablamos y lo que decimos tiene un peso tremendo en el desarrollo de nuestra sociedad. En definitiva, la voz es una herramienta poderosa y saber usarla, ¡eso sí que es ‘bacano’!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



