¡Atención, gente del patio! La República Dominicana, por primera vez en su historia, va a tomar las riendas de una vaina súper importante a nivel mundial: la presidencia del 64.º período de sesiones del Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico (SBSTA 64) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Esto no es poca cosa, mi gente, es una de las instancias técnicas más clave en la lucha global contra el Cambio Climático, y que nos toque a nosotros es un palo tremendo. La Dra. Carol Franco, una mujer pila de brillante y asesora de nuestro Ministerio de Medio Ambiente, será la encargada de dirigir estas negociaciones técnicas en Bonn, Alemania.
Esta designación no solo es un orgullo nacional, sino también un reconocimiento de que el tigueraje dominicano está activo y dejando huella en escenarios internacionales. Imagínense el peso que tiene esto: que una dominicana lidere los debates técnicos sobre cómo frenar los efectos del cambio climático, desde la adaptación hasta la mitigación y la tecnología. El SBSTA es el cerebro científico y técnico de la CMNUCC, el que asesora a los países para tomar decisiones cruciales, especialmente en temas que nos tocan de cerca como el financiamiento climático, la resiliencia y la adaptación, vainas esenciales para nosotros que somos un pequeño Estado insular en desarrollo. Aquí se decide si nos tiran la mano con los recursos que tanto necesitamos para proteger nuestras costas y nuestra gente.
La trayectoria de la Dra. Carol Franco es jevi de verdad. Con su especialidad en soluciones basadas en la naturaleza y servicios ecosistémicos, ella tiene el conocimiento de sobra para esta posición. Su experiencia es un reflejo del talento que tenemos en el país, demostrando que en el ámbito de la ciencia y la sostenibilidad, los dominicanos estamos rompiendo. Su liderazgo asegura que la perspectiva de los países más vulnerables, como el nuestro, tenga un asiento en la mesa y que no se quede nadie atrás cuando se discutan estrategias para un futuro más sostenible. Es una oportunidad de oro para que nuestra voz se oiga alto y claro.
Esta presidencia también fortalece la capacidad de incidencia de la República Dominicana. Ya no es solo participar, sino liderar. Esto significa que podemos empujar nuestra agenda, promover nuestras iniciativas y asegurarnos de que las decisiones que se tomen beneficien directamente a naciones como la nuestra, que estamos en la primera línea de los impactos del cambio climático. Es un paso gigante para garantizar que el financiamiento climático llegue a donde más se necesita y que las soluciones sean acordes a nuestras realidades, no a las de otros países más grandes y desarrollados.
El ministro de Medio Ambiente, Paíno Henríquez, lo dijo de una vez: esto es un reconocimiento al talento técnico nacional y al compromiso de la nación con la búsqueda de soluciones científicas. Es un espaldarazo a años de brega y trabajo duro de nuestros expertos y de las instituciones que se parten el lomo por el medio ambiente. La participación de nuestra delegación, con representantes de diversas instituciones, en el próximo 64.º período de sesiones y en la COP31 en Turquía, demuestra que el país va con todo a estas negociaciones, con la intención firme de dejar nuestra huella y de velar por los intereses nacionales y de la región.
Esta consolidación de nuestra presencia en los principales espacios de gobernanza climática mundial nos posiciona como un referente, un líder emergente en la lucha por un planeta más sano. Es un momento para celebrar la capacidad y el compromiso de la República Dominicana. Nos toca, ahora más que nunca, seguir empujando y demostrando que somos un ejemplo de cómo una nación caribeña puede asumir responsabilidades globales con altura y seriedad.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



