¡Ay, mi gente! La situación con la basura en Santiago sigue siendo un dolor de cabeza, y es que recientemente, las autoridades tuvieron que meter mano de una vez para sacar un viaje de desechos sólidos que estaban formando un tapón en el mismísimo Canal Monsieur Bogaert, allá en el sector La Otra Banda. Imagínense el lío: después de las últimas lluvias, esa vaina estaba a monte, obstruyendo el flujo normal del agua y con el riesgo latente de que se desbordara y nos trajera inundaciones a las comunidades cercanas. Es un cuento de nunca acabar, ¿verdad?
El Ayuntamiento de Santiago, a través de su Dirección de Limpieza Pública, se fajó duro en esta jornada. Los equipos, con pico y pala –y seguramente un ‘loader’–, removieron no solo un sinfín de desperdicios de todo tipo, desde plásticos hasta escombros, sino también un viaje de sedimentos que se habían acumulado, bloqueando varios tramos vitales del canal. Santiago, por su geografía, es bien vulnerable a las crecidas, y el historial de inundaciones por esta misma causa es largo. Cuando la gente no se faja a mantener limpio el patio de todos, los que pagan el pato son siempre los mismos. La salud pública también se afecta, con el reguero de mosquitos y las enfermedades que se pueden propagar con las aguas estancadas.
Lo chulo de este operativo es que utilizaron un mecanismo de contención, una especie de barrera inteligente, que intercepta la basura antes de que siga su curso y contamine más abajo. Eso es un paso jevi, porque facilita la recolección y reduce un poco la huella de contaminación. Este tipo de iniciativa demuestra que hay voluntad, pero la responsabilidad principal cae en cada uno de nosotros. ¿De qué sirve limpiar hoy si mañana volvemos con el mismo ‘tigueraje’ de tirar los desperdicios en cualquier sitio?
Desde la Alcaldía de Santiago han hecho un llamado más a la ciudadanía para que se active y pare de tirar la basura en cañadas, canales y espacios públicos. Es que esa disposición inadecuada no solo nos trae inundaciones, sino que daña la imagen de nuestra ciudad. Mantener estos sistemas de riego limpios no es solo una cuestión de estética, es una necesidad económica y de seguridad para las comunidades agrícolas y urbanas. La inversión en estas limpiezas es significativa, y ese dinero podría usarse en otras obras si tuviéramos una cultura de mayor civismo. ¡Hay que coger cabeza con eso!
Al final del día, esto es un asunto de conciencia colectiva. Si cada dominicano de a pie, cada uno de nosotros, se mete en la cabeza que no podemos andar tirando basura como si el mundo fuera un zafacón, la vaina cambiará de verdad. Proteger nuestros recursos naturales, como este Canal Monsieur Bogaert, es proteger nuestro futuro. La gente tiene que entender que el medio ambiente es la casa de todos, y que la limpieza empieza por uno mismo. ¡Klk, vamos a ponernos en esto, que el patio es nuestro!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



