¡Pero mira qué vaina más ‘jevi’ se está armando en Londres, mi gente! Nos ha llegado la noticia de que en la capital inglesa, que no es China, por si acaso, han montado un sistema de reconocimiento facial que te escanea la cara de una vez, como si nada. Estamos hablando de una ciudad que ha escanado la cara de más de 3 millones de personas en la calle, y eso no es un relajo. La idea es identificar delincuentes, y lo más sorprendente es lo rápido que funciona: un transeúnte cualquiera puede ser cotejado con una base de datos policial y, si hay un ‘match’, en un abrir y cerrar de ojos, ¡pum!, arrestado. Esto nos pone a pensar, ¿estamos preparados para una vigilancia así en cualquier esquina?
Londres siempre ha sido una ciudad con un ‘viaje’ de cámaras, con más de 600,000 vigilando cada rincón, ¿te lo imaginas? Ahora, con el reconocimiento facial en tiempo real, la cosa se pone más ‘bacana’, o más preocupante, según como lo mires. La tecnología, que viene de la empresa japonesa NEC, es capaz de escanear hasta 5,000 rostros por hora, comparándolos con una base de datos de 17,000 sospechosos. La policía metropolitana, muy ‘chula’ ella, dice que desde principios de este año han logrado 2,500 arrestos gracias a esto, y la mayoría son por delitos violentos o sexuales. Eso suena a que están trabajando ‘de lo más bien’ en la seguridad.
Asegún la policía, este sistema está siendo súper efectivo. En un año, escaneó más de 3 millones de rostros y solo tuvo diez falsos positivos, ¡eso es casi nada! Durante una prueba piloto en el distrito de Croydon, escanearon cerca de medio millón de personas y solo hubo un falso positivo. Ellos dicen que esto ha llevado a una reducción del crimen de un 10.5%, lo cual es un numerazo para la tranquilidad de la gente. Aunque muchos aplauden la iniciativa por la seguridad, otros ven con preocupación este ‘tigueraje’ de la vigilancia masiva en las calles.
Sin embargo, no todo el mundo está de acuerdo con esta ‘innovación’. Organizaciones como ‘Big Brother Watch’ han levantado su voz en señal de protesta, calificando la tecnología de ‘Orwelliana’ y advirtiendo sobre el riesgo de normalizar la vigilancia constante. Ellos cuestionan la rentabilidad real de la vaina, porque aunque la policía celebre los arrestos, hay un gasto inmenso en agentes y recursos logísticos para mantener el sistema. Además, el debate se puso más ‘peliagudo’ cuando usaron la tecnología en una protesta política, lo que muchos ven como una violación a la libertad de expresión.
A pesar del ‘coro’ de las organizaciones opositoras, la directora de policía, Lindsey Chiswick, defiende a capa y espada que la tecnología es ‘revolucionaria’ y segura. Ella asegura que los datos biométricos de quienes no coinciden con la lista de sospechosos se borran de una vez, sin guardar nada. Y para los que temen que el algoritmo discrimine por raza o género, la policía se escuda en que las pruebas han demostrado que el sistema es preciso y no tiene sesgos. ¡Se rumora que el 80% de la ciudadanía apoya esta medida! Esto nos deja pensando, ¿qué tan lejos estamos nosotros de tener un sistema así en nuestras ciudades, buscando siempre un equilibrio entre la seguridad y la privacidad?
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



