¡Klk mi gente! El trajín diario en las calles de la capital está que ‘quema’, y la verdad es que el ‘tigueraje’ de algunos motoristas está poniéndole la tapa al pomo. En los últimos días, ‘Santo Domingo’ ha sido testigo de un par de ‘vainas’ que nos tienen a todos con la boca abierta y las cejas levantadas. Estamos hablando de hechos violentos que han vuelto a poner en el ojo del huracán la situación del motoconcho y la seguridad vial.
Una de esas ‘cherchas’ fue la tragedia que cobró la vida de Osvaldo Silverio, un motochoncista de La Barquita, Sabana Perdida. Según los detalles, a Osvaldo lo emboscó ‘Mon Elías’, otro motorista del mismo sector, y sin mediar muchas palabras le metió dos tiros. La ‘vaina’ viene de un ‘pleito’ viejo por un pasajero, una situación que, siendo francos, es más común de lo que imaginamos en las paradas de concho, donde la competencia por el día a día a veces lleva a desenlaces fatales.
Y como si fuera poco, en el sector El Café de Herrera se armó un ‘coro’ que dejó a un conductor de la ‘guagua’ del Sistema Nacional de Transporte Estudiantil (TRAE), Henry González, con la cara vuelta un mapa. ¿La razón? Un roce con un motorista que, según los chismosos de la calle, iba en vía contraria con dos niñas de pasajeras. Lo más fuerte es el ‘desacato’ y la falta de consideración: una turba de motoconchistas se lanzó contra el chofer mientras los pobres estudiantes gritaban del susto. ¡Una verdadera barbaridad!
El agresor principal, un tal Gregory González, alias ‘Negro Malo’, después de la persecución policial, se entregó. Y la ‘vaina’ es que, con la ‘caradura’ del mundo, el tipo salió a decir que el chofer del TRAE era el culpable porque ‘él es el grande y tiene que esperar a que yo pase’. ¡Por favor! Esa mentalidad de ‘yo hago lo que me da la gana’ es la que nos tiene en este ‘lío’, donde el respeto a las leyes de tránsito y la vida de los demás parece que se la lleva el viento.
Estos incidentes no son solo ‘pleitos’ de calle; reflejan una problemática mucho más profunda en nuestra sociedad. La informalidad del sector motoconcho, aunque es una fuente de sustento para miles de familias dominicanas, también arrastra consigo un sinfín de desafíos. Desde la falta de regulación efectiva hasta la proliferación de armas ilegales y la percepción de impunidad, la situación es un ‘nudo’ gordiano que las autoridades tienen que desenredar sí o sí. No se puede permitir que el ‘tigueraje’ prevalezca sobre la seguridad y el orden público.
La Fiscalía de Santo Domingo Oeste ya ha dicho que no se va a quedar con los brazos cruzados y solicitará prisión preventiva para los involucrados en la agresión al chofer del TRAE. ¡Y está de lo más bien! Porque este tipo de comportamientos no pueden pasarse por alto. Es crucial que se siente un precedente y se envíe un mensaje claro: la ‘chercha’ y el ‘libertinaje’ tienen sus límites, especialmente cuando se pone en riesgo la vida de ciudadanos y, peor aún, de menores de edad.
La verdad es que nos urge una solución integral para organizar este sector, garantizar la seguridad en nuestras vías y que el ‘tigueraje’ y el ‘desacato’ no se conviertan en el pan nuestro de cada día. La paz en nuestras calles es una ‘vaina’ que nos beneficia a todos, y es responsabilidad de cada uno aportar su granito de arena.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).


