¡Qué vaina, mi gente! Se nos fue un gigante del patio, el gran Carlos Batista Matos. ACROARTE, de una vez, soltó el comunicado lamentando la partida de este periodista, comunicador y escritor que era un ‘bacano’ de verdad. Fue un miembro distinguido de esa institución y dejó un vacío grande en el mundo de la crónica de arte dominicana, un campo donde pocos se atreven a incursionar con tanta pasión y rigurosidad como él.
Su nombre resuena como una figura emblemática, no solo en la comunicación, sino en la investigación musical, un aspecto crucial para entender nuestra identidad cultural. Antes que las redes fueran un ‘klk’ y el ‘tigueraje’ de los charts dominara la escena, Carlos Batista Matos ya estaba dándole seguimiento a la historia y evolución de nuestros ritmos. Su trabajo fue crucial para desentrañar cómo la música dominicana se fue cocinando, desde la raíz del merengue hasta la esencia de la bachata, ritmos que hoy día están de lo más bien posicionados a nivel global.
Muchos lo recordarán por su icónico programa ‘Con los Famosos’, que desde 1998, en Color Visión, era el ‘spot’ obligado para enterarse del chismecito, pero siempre con clase. Era un espacio donde uno se sentía parte de un ‘coro’ con los artistas, un referente que marcó una época en la televisión criolla. Este programa no solo informaba, también celebraba y elevaba nuestra cultura, mostrando el lado humano y profesional de nuestros talentos, dejando una huella imborrable en el entretenimiento nacional.
La dedicación de Matos a nuestra identidad musical es una ‘vaina’ de admirar. Sus libros ‘Bachata: Historia y Evolución’ y ‘Merengue: Historia y Evolución’ no son meros tomos; son verdaderas biblias para entender nuestras raíces sonoras. Por eso, no fue sorpresa que ACROARTE le otorgara en 2021 el Premio al Mérito Periodístico. Este reconocimiento no fue solo por su labor periodística, sino por haber sido un guardián de nuestra memoria cultural, una labor ‘jevi’ que pocos se echan al hombro con esa pasión y compromiso.
Además de su trabajo en medios, Carlos Batista Matos presidió el Bulevar de las Estrellas en la Winston Churchill. Desde ahí, impulsó el reconocimiento a un ‘viaje de’ figuras destacadas del arte, la cultura y el deporte dominicano. Era un visionario que entendía la importancia de honrar a quienes han puesto el nombre del país en alto. Su visión trascendía la pantalla y los libros; buscaba dejar un legado físico y de memoria colectiva para las futuras generaciones, asegurándose de que el trabajo de los nuestros no quedara en el olvido.
Su partida nos deja con un sabor agridulce. Por un lado, la tristeza de perder a un maestro; por el otro, la satisfacción de haber tenido a un dominicano que entregó su vida a exaltar lo nuestro. Carlos Batista Matos fue un ejemplo de periodismo serio, de investigación profunda y de amor incondicional por la cultura dominicana. Su legado es un faro que seguirá alumbrando el camino del ‘tigueraje’ periodístico que viene subiendo. Que descanse en paz, ¡y que su memoria nos impulse a seguir valorando nuestra ‘vaina’!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



