Jhovanny de Jesús Mets Cruz, mejor conocido como ‘Macho’, sigue con la vaina de prófugo y tiene a Santiago en un corre corre buscando justicia. Este tipo es el principal imputado por la muerte de Deivy Carlos Abreu Quezada, el chofer asesinado en una agresión que dejó al país con la boca abierta. La forma en que esta tragedia se desarrolló, con una turba de motoristas persiguiendo a su víctima hasta el Palacio de Justicia, es algo que te deja frío y nos pone a pensar qué diache está pasando con la seguridad en el patio.
La cultura motorista, a veces, se nos va de la mano aquí en la República Dominicana. Hay un tigueraje que se siente intocable en sus motores, creando un ambiente donde la ley del más fuerte parece imperar. Que una agresión tan brutal como la de Abreu Quezada ocurra en el parqueo de la mismísima casa de la justicia, donde se supone que uno debe estar seguro, es una cachetada para la institucionalidad. Esto no es un simple pleito; es un ataque directo a la tranquilidad de nuestra gente y un claro ejemplo de la impunidad que a veces se siente en las calles.
Los videos del lamentable hecho circularon como pólvora en las redes, mostrando sin filtros la saña con la que el chofer fue atacado a puñaladas y pedradas. Imagínate tú, huyendo de una turba que le respiraba en la nuca, buscando refugio en el Palacio de Justicia para que la propia agresión se desatara ahí mismo. Luego, sentado en la acera, pidiendo que no lo dejaran morir. Esa imagen se nos quedó grabada y ha provocado un clamor popular que pide que no se deje esta vaina sin castigo. La presión pública, avivada por estas imágenes, es vital para que las autoridades no se queden durmiendo en los laureles.
Las autoridades están buscando a ‘Macho’ con orden de arresto en mano, y ya su hermano, Kevin Francisco Mets Cruz, está apresado junto a otros seis implicados. Pero los aplazamientos de las medidas de coerción, aunque parte del proceso legal, a veces desesperan a la gente y hacen que se pierda la fe en la rapidez de la justicia. La acusación del Ministerio Público, que va desde asociación de malhechores hasta asesinato, es cosa seria y demuestra la gravedad de lo sucedido, según lo establece nuestro Código Penal.
Este caso es un espejo de la violencia urbana que nos arropa y la urgencia de fortalecer la presencia policial y la aplicación de la ley. No podemos permitir que el ‘tigueraje’ de la calle imponga su propia justicia, porque cuando eso pasa, la sociedad entera se desguaza. La entrega de ‘Macho’, a través de la vía que sea pertinente, es crucial para cerrar este capítulo y enviar un mensaje claro de que aquí hay ley y orden, y que nadie está por encima de ella. El sistema judicial tiene un viaje de trabajo por delante para asegurar que estos crímenes no queden impunes y que la familia de Deivy Carlos Abreu Quezada vea la luz de la justicia.
La ciudadanía espera con ansias que se haga justicia, no solo por el chofer asesinado, sino por la tranquilidad de todos. Que este caso sirva de precedente para que la impunidad no se convierta en la norma y para que, como sociedad, aprendamos a valorar la vida y a resolver los conflictos por las vías que establece la ley, no con violencia. Aquí la gente está atenta, esperando que esta vaina se resuelva de una vez por todas y que los responsables paguen por lo que hicieron.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




