¡Klk, mi gente! Miren qué vaina más seria se armó: El Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) le dio un ‘palo’ durísimo al tráfico de drogas en nuestra media isla. Más de 1,400 kilogramos de sustancias controladas, que iban a terminar en las calles y a dañar a un sinnúmero de jóvenes, fueron reducidas a cenizas en un operativo que demuestra la firmeza de nuestras autoridades. Esto no es chercha; es una muestra clara de que el sistema, aunque a veces lento, se está fajando para limpiar el patio.
Aparentemente, la quema incluyó un viaje de todo: desde cocaína y marihuana, que son las más comunes por aquí, hasta crack, éxtasis, ketamina y alprazolam. Cada gramo de esa vaina representa un intento del tigueraje de meterse en los bolsillos del pueblo con la miseria. Es un alivio saber que esa ‘moña’ no llegará a los barrios. Es importante recordar que la cocaína y la marihuana son, históricamente, las sustancias más incautadas, lo que refleja su demanda tanto a nivel local como su uso en el trasiego internacional.
El proceso no es tan simple como uno cree. Cada cargamento de drogas que se incauta, ya sea por la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), la Policía Nacional o el Ministerio Público, pasa por un riguroso análisis en los laboratorios del Inacif. Ahí se determina el tipo, peso y pureza, asegurando la cadena de custodia desde el inicio. Este paso es crucial para que luego, cuando se vaya a incinerar, todo esté de lo más bien documentado y no quede chance para que algún vivazo diga que la vaina fue un relajo. La transparencia es la clave en estos menesteres.
Y ojo, que esto no es un caso aislado. Según el propio Inacif, en lo que va de 2026 ya han incinerado más de 15,000 kilogramos de diferentes tipos de drogas. ¡Un número que asusta! Esto nos hace pensar en la magnitud del problema y en la cantidad de recursos que se destinan a esta lucha. Cada vez que queman un cargamento así, no solo se elimina una amenaza de las calles, sino que también se envía un mensaje claro a esos que andan en el negocio de la droga: aquí no hay relajo, y a la larga, siempre los van a ‘pillar’.
La quema se realizó, como de costumbre, en el Campamento Militar 16 de Agosto, allá en Pedro Brand, bajo la supervisión de un coro de instituciones estatales, incluyendo fiscales, representantes de la salud y hasta derechos humanos. Esto garantiza que el proceso sea diáfano y que nadie meta la mano en el asunto. La colaboración interinstitucional es fundamental para darle ‘pa’ bajo’ a esta plaga que tanto daño le hace a nuestra sociedad. Es un acto público que busca infundir confianza en la población dominicana sobre el manejo y la eliminación de estas sustancias dañinas.
Al final del día, esta lucha contra el narcotráfico es una batalla constante. Por cada cargamento que se quema, el tigueraje intenta introducir otro. Pero el hecho de que el Inacif esté incinerando cantidades tan brutales de forma continua nos dice que nuestras autoridades están ‘en la bola’. Es un llamado a la ciudadanía a mantenerse alerta y a apoyar los esfuerzos para mantener nuestras calles limpias de esta ‘vaina’ que tanto daño le hace a nuestra juventud y al desarrollo del país. ¡Así es que se hace!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




