¡Qué vaina más buena la que armaron los Mets de Nueva York anoche! El ‘tigueraje’ de Carson Benge se soltó con un cuadrangular de dos carreras que le dio un giro chulo a la serie, dejando a los Padres de San Diego mordiendo el polvo con un 4-2 en la pizarra. La actuación de **Carson Benge** fue, sin duda, el momento más ‘jevi’ de la noche para los metropolitanos.
Este bombazo en la cuarta entrada no fue un jonrón cualquiera, ¡no, mi gente! Fue el número 15 de la temporada para Benge, que, según el reporte, también acumula nueve asistencias, demostrando que este muchacho está ‘prendío’ por to’os los la’os. La verdad es que su aporte fue clave para cerrar la serie con broche de oro y asegurar la victoria.
Pero no fue solo Benge el que se puso las pilas. Jared Young también metió su cuchara, coronando una octava entrada con un sencillo impulsor que añadió dos carreras más al marcador, dándole un respiro a los de Nueva York. Y en el montículo, Nate Lavender (1-0) se llevó la victoria de lo más bien, despachando a los tres bateadores que enfrentó en la sexta sin coger lucha. ¡Ese sí es un relevo de calidad!
El abridor de los Mets, Robert Stock, hizo su trabajo con creces, permitiendo una sola carrera y ponchando a seis en 4 1/3 entradas. Es más, no permitió ni un solo hit hasta que Xander Bogaerts le conectó un doble abriendo la quinta. Y para cerrar la faena, Kodai Senga aseguró su cuarto salvamento en cuatro oportunidades, demostrando que, a pesar de la ausencia del lesionado Devin Williams, él está ahí para resolver el ‘lío’ y amarrar el juego.
Por el lado de los Padres, no todo fue silencio, ¿oíste? El dominicano Fernando Tatis Jr. se lució con un doble impulsor, dejando claro que el ‘Niño’ siempre busca la manera de producir para su equipo. A pesar de los esfuerzos individuales, el equipo no pudo con el empuje de los Mets. El reporte indica que los Padres llegaron a este partido con una ventaja de dos juegos sobre los Diamondbacks de Arizona, en una carrera ajustada por el último puesto de playoffs de la Liga Nacional. ¡La cosa está que arde por ese lado y cada partido cuenta un viaje!
El lanzador de los Padres, Michael King (8-9), aunque permitió dos carreras, ponchó a cuatro en 6 2/3 entradas, lo que demuestra que batalló fuerte en el montículo. Al final del día, los Mets se llevaron la victoria, y con ella, un subidón de moral. Una serie que, sin duda, dejó a los fanáticos hablando y comentando la jugada, porque en el béisbol, cada partido es una historia diferente y siempre hay un ‘tigueraje’ nuevo que celebrar.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



